Migración de VMware a una alternativa, sin parar tu operación
La migración de VMware es el proceso de mover las máquinas virtuales y la operación de una empresa desde vSphere a otra plataforma, como Proxmox. Bien planificada, se hace por fases y sin interrumpir el negocio: se evalúa el entorno, se diseña el destino, se migran las cargas por grupos y se valida cada paso antes de continuar.

No todo se traslada igual, y la evaluación previa es la que evita las sorpresas.
30 años operando infraestructura crítica desde Barcelona.
Cuándo plantearse la migración
El detonante habitual es la renovación de licencias de VMware, que tras los cambios de Broadcom puede multiplicarse para una pyme.
También motivan la migración la voluntad de reducir la dependencia de un fabricante o de bajar el coste de la infraestructura. El momento ideal para evaluar es unos meses antes del vencimiento de la licencia, con margen para decidir y ejecutar sin prisas. Migrar con el contrato a punto de expirar obliga a correr, y correr en una migración es justo lo que hay que evitar.
Qué se migra y qué se revisa antes
Se migran las máquinas virtuales, las redes y el almacenamiento asociado. Antes, la evaluación revisa las dependencias entre sistemas, las integraciones con herramientas de copia o monitorización, y las funciones propietarias de VMware que pudieran no tener un equivalente directo. Lo que se detecta ahí se resuelve en el diseño, no en mitad de la migración.
Cómo es el proceso de migración
Un proceso conservador por fases, diseñado para no interrumpir la operación.
Evaluación
Del entorno VMware actual: máquinas, redes, almacenamiento y dependencias.
Diseño
De la plataforma destino y su capacidad.
Plan por grupos
Migración empezando por lo menos crítico.
Conversión
Y traslado de las máquinas virtuales.
Validación
De cada grupo antes de seguir, y soporte tras el cambio.
La metodología de ITGLOBAL parte del estudio de las funcionalidades necesarias y propone la mejor plataforma destino para cada caso (Proxmox, Hyper-V, Morpheus u otras), con más de 50 migraciones desde VMware ya realizadas.
Riesgos y cómo los gestionamos
Toda migración tiene riesgos, y se gestionan con un enfoque conservador en lugar de negarlos.
Se migra por grupos pequeños, se mantiene el entorno VMware operativo hasta validar el destino, y cada carga crítica tiene su ventana y su plan de vuelta atrás. Si un grupo no encaja, se revierte sin afectar al resto y se ajusta antes de reintentar. Así, lo peor que puede pasar es repetir un grupo, no parar la empresa.
Migración sin parar la producción
La clave es el escalonado.
Las cargas menos críticas migran primero y sirven de prueba del proceso; las críticas se migran en ventanas planificadas, a menudo fuera del horario de operación. En ningún momento se apaga todo a la vez: la convivencia entre las dos plataformas durante la transición es lo que mantiene el negocio en marcha.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura una migración de VMware?
¿Voy a tener cortes de servicio?
¿Qué pasa si algo no funciona en la plataforma nueva?
¿Necesito comprar hardware nuevo?
Cómo empezar
El primer paso es la evaluación del entorno actual y el cálculo del ahorro frente a tu renovación de VMware.
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